El sensor EMG no invasivo ayuda a acortar el proceso de rehabilitación al identificar los grupos musculares debilitados, optimizar la activación muscular y seguir la evolución del paciente. El K-Myo es un dispositivo portátil de fisioterapia que permite a los profesionales recopilar y analizar datos sobre los índices de distribución muscular, reconstrucción, desequilibrio, fuerza y activación.